En 2009 se presentaron en Nayarit más de 20 mil casos de infecciones intestinales en distintos grupos de edad
Prevenibles con higiene infecciones diarreicas y cólera

El cólera es una enfermedad diarreica aguda cuyo agente etiológico ingresa al organismo a través de la ingesta de agua y/o alimentos contaminados con heces y/o vómito de sujetos infectados con vibrio cholerae, informó la Coordinación Auxiliar de Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit.
En nuestro estado, desde 2009 se ha aislado el vibrio cholerae inaba no toxigénico y vibrio cholerae parahemoliticus a través del monitoreo con hisopos de Moore. Particularmente en el IMSS en el año 2009 se presentaron un total de 20 mil 28 casos de infecciones intestinales distribuidas por grupos de edad como sigue:
En niños de 1 año, se presentaron mil 572 casos de infecciones intestinales; en menores de 1 a 4 años, 3 mil 96; de 5 a 9 años, mil 537; de 10 a14 años, mil 145, de 15 a 19 años, 932; de 20 a 24 años, mil 678; de 25 a 44 años, 5 mil 388; de 45 a 49, 783; de 50 a 59, mil 664; de 60 a 64, 613; de 65 y más mil 620 casos, sin registro de casos confirmado de Cólera.
Los resultados anteriores se dan dentro de la vigilancia epidemiológica activa que se realiza a través de las tomas de muestra con hisopos Cary-Blair se realizan monitoreos al 2% de los casos de enfermedades diarreicas agudas, otorgándoles tratamientos específicos a los casos probables, siendo negativo el resultado del cultivo de heces fecales en el 100% de monitoreo de casos.
El hecho de que el vibrio. cholerae tenga reservorios naturales ha llevado a considerar que el control del padecimiento sólo pueda obtenerse mediante la prevención de la exposición de las personas a reservorios no detectados, y el control de la diseminación secundaria de la enfermedad
El análisis refleja que la contaminación del agua, como consecuencia del arrastre de materias fecales hacia los mantos freáticos y aguas superficiales, no es el único mecanismo por el que vibrio cholerae llegue a dichos cuerpos; también el mal manejo doméstico del agua para beber juega también un papel importante en la transmisión del padecimiento.
Por otra parte, la zona geográfica que presente condiciones naturales que favorezcan la presencia de vibrio cholerae o en la cual se haya aislado dicho microorganismo, en casos portadores o muestras ambientales (aguas blancas, aguas negras o alimentos), debe ser considerada como zona de riesgo.
En localidades donde se ha demostrado la circulación de vibrio cholerae en los últimos 90 días o en las comunidades ubicadas dentro del área de los cercos epidemiológicos, se considerará como caso sospechoso, a toda persona con diarrea de no más de cinco días de evolución, independientemente de su edad.
Ante este panorama epidemiológico, se recomienda reforzar las actividades de monitoreo ambiental y humano; ante una muestra positiva de vibrio cholerae en aguas blancas o residuales a través de hisopos de Moore o de Spira, se debe intensificar la búsqueda activa de casos en la zona.
Así mismo, en caso de detectar al microorganismo en aguas blancas para uso general y consumo humano, la búsqueda se realizará en la fuente de agua donde se obtuvo la muestra positiva y en la red que abastece a la población, y de presentarse casos sospechosos, indicará el inicio de las actividades de prevención y control.
Finalmente, se exhorta a la población para que en la próxima temporada vacacional de semana santa observar las siguientes medidas: utilizar agua potable apta para consumo humano, lavado de manos antes de los alimentos y después de ir al baño, lavado de frutas y verduras con agua hipoclorada, comer mariscos bien cocidos y evitar en lo posible ingerir alimentos en la vía pública.